martes, 22 de abril de 2014

Reseña: Cinder.

                                Ficha técnica:

Titulo: Cinder.

Título original: Cinder.
Autor/a: Marissa Meyer.
Páginas: 426
Saga: Crónicas lunares.

Sinopsis:

Bienvenidos a Nueva Pekín, metrópoli central de un mundo futuro donde humanos, ciborgs y androides coexisten en precaria convivencia, amenazados todos por una extraña y caprichosa plaga mortal para la que los científicos no encuentran cura. 

Esa es la ciudad en la que vive Linh Cinder o, simplemente, Cinder, una ciborg que, por serlo, es odiada y despreciada por todos, y sobre todos, por Adri, su madrastra, cuyo amor y respeto jamás ha tenido a pesar de que gracias al trabajo de Cinder ella y sus dos hijas, Pearl y Peony, pueden salir adelante y aparentar más de lo que son. Aunque no todo son malas noticias: Peony es su mejor amiga. Su mejor amiga humana. 

Sabe que no lo logrará, pero no deja de alimentar la esperanza, que sabe vana, de ganarse el favor de su familia y de ir, ¿por qué no?, al baile real que cada año se celebra en Palacio. Pero es el cuento de nunca acabar porque Adri, que no deja de prometerle lo mejor para cuando acabe lo que sea que tiene que hacer, siempre le tiene guardada una tarea nueva, que arregle el levitador o cualquier otro cachivache. 

Porque Cinder es la mejor mecánica de Nueva Pekín, y tan grande es su fama que el mismísimo Príncipe Kaito, heredero de la Comunidad Oriental, ha acudido a su cuchitril en el mercado para confiarle el arreglo de su androide. «Contiene información confidencial y es una cuestión de seguridad nacional que la recupere… antes de que lo haga otra persona», le explica. 

Vale, Cinder es una ciborg pero no es de piedra, y ese príncipe se demuestra capaz de alterar todos sus circuitos. Pero se cierne sobre ella, sobre ellos, una amenaza más grave que el enamoramiento: la de una fuerza procedente del espacio exterior que aguarda el momento adecuado para atacar la tierra.




                                                                        Mi opinión:

Primer libro de -hasta el momento confirmados cuatro libros- de la saga Crónicas Lunares, de los cuales solo hay publicados tres, Cinder, Scarlet y hace unos pocos meses, Cress.
Al leer la reseña de este libro, estaba en plan de ¡tengo que leerlo! ya que, principalmente trata de una nueva versión del famoso cuento "La cenicienta", solo que aquí nos cambian a la cenicienta por una cyborg llamada Cinder (obviamente está ambientado en una sociedad futurista), ella es la mejor mecánica, gracias a esto, el príncipe Kai, heredero de la corona, se contacta con Cinder para que arregle el android real. Este libro no es solo romance, ya que se comienza a propagar una terrible enfermedad y ocurren mas problemas, pero los dejaré ahí para que les entre la curiosidad.

Amo al personaje de Cinder, me pareció muy valiente y capaz de resolver (o tratar) los problemas que se le enfrentan a lo largo de la historia, Cinder tiene a las típicas hermanastras y madrastra mala, aunque con una de las hermanastras se comunican y se llevan bien, la protagonista logra poder sobrellevar la
responsabilidad de una forma más madura e inteligente que los personajes femeninos de los típicos libros cliché. Kai, me logró enamorar con cada página, igual que Cinder, toma sus decisiones (quizás no siempre las mejores) pero siempre busca el bien de la sociedad o de los demás antes que su propio bien. El romanticismo de este libro, es uno de esos que enamoran, de los lentos y bonitos, no del te vi y ya te amo, no, y eso me encantó, pero no solo hay amor es un libro con mucha "acción" ya que también tiene a un villano, pero no diré nada más, no quiero spoiliarlos (¿existe esa palabra?) 

Este libro es definitivamente uno de mis favoritos, los personajes son tan buenos, la forma de escribir de Marissa es tan bonita y además tiene un final impactante, lo recomiendo totalmente, es un libro que tienen que leer si o si.

Nota: 


Citas favoritas:

"-Espero que nuestros caminos vuelvan a encontrarse.
 -¿De verdad? en ese caso creo que seguiré persiguiéndolos."

"Se alegró de no poder verter lágrimas que delataran su humillación. Se alegró de la falta de rubor en sus mejillas que delatara su rabia. Se alegró de que su odioso cuerpo al menos le sirviera de algo, aferrándose con uñas y dientes a su dignidad mancillada"

                                                                                                                         -Eliana.